Ago 04 2009
AYUDANDO EN SECRETO
» Escrito en Maase, Musar, Vida Judía por R' Daniel Bresca a las 19:25
Desde muy joven el rab. Salomón Mutzafi Z”L en Yerushalaim trataba de averiguar acerca de estudiantes de la Torá, rabanim y ancianos que sufrieran algún tipo de carencias.
Durante el día compraba los alimentos que los necesitados precisaban y los escondía en el templo, y luego a medianoche los tomaba y repartía aceite, miel y arroz entre ellos, explicándoles que él era solo un enviado de un benefactor anónimo.
Alrededor del año 1948 cuando llegó una alía masiva a Israel, descubrió el Rab. Salomón a un sabio de la Torá que habitaba en un cuartito miserable que no era digno de la Torá que ese hombre representaba.
Decidió entonces dejar de lado su propio estudio para dedicarse a recolectar fondos que le permitieran a ese rab. recién llegado acceder a una vivienda más digna. Día y noche se dedicó a ese propósito hasta que juntó una importante recaudación.
Mientras tanto el sabio en cuestión se enteró que el rab Mutzafi estaba recabando fondos para él y le mando a decir que de ninguna manera aceptaría mudarse de apartamento a cuenta del dinero de la gente.
Esta respuesta le provocó mucha amargura al rab. Mutzafi, ya que había tratado de mantener la discreción durante la recolección, para que el rabino en cuestión no se enterara que él estaba en el tema.
Pero poco tiempo después se ilumino el rostro de Rabí Salomón y se le ocurrió una idea para lograr que el rab. aceptara el dinero.
Se comunicó con un amigo personal, dirigente comunitario, que vivía en el exterior, contándole acerca del rab en cuestión y girándole el dinero, le pidió que le escribiera una carta explicándole que estaba al tanto de la situación en que vivía y que ya estaba en contacto con una institución que contaba con un fondo especial para aplicar a la compra de casas en Israel y que estaba todo dispuesto para girarle el dinero.
Se alegro mucho el rab. Salomón Mutzafi al enterarse que el Rab. necesitado acepto el dinero comprando una casa más digna, sin sospechar siquiera que el rab. Mutzafi estaba tras todo esto.
(de el mundo del tzadik)

Cierto poderoso y reconocido hombre de negocios, tenía una desmedida ambición por el dinero.


Cuando los hermanos de Yosef decidieron su muerte para luego arrojarlo a un pozo, intervino Reubén, el mayor de ellos, aconsejándoles que en lugar de matarlo les convenía arrojarlo a un pozo y venderlo. 
“Ser humilde significa reconocer el punto de vista de los demás, y si es necesario, mostrarse dispuesto a cambiar”
Dijeron nuestros sabios de bendita memoria en el tratado Yebamot: “Todo aquel que se ocupa de construir inmuebles, empobrece –Di-os no lo quiera- ya que en todos sus gastos la persona puede calcular cuanto desembolsara y fijarse si su presupuesto se lo permite de manera tal de no empobrecer.
Algunos de nosotros envejecemos, de hecho, porque no maduramos.