Auto educándonos.. Respetándonos..

¿Cuál es mi misión en el mundo?


¿Qué es lo que tengo que hacer “yo” acá?
¿Nos gusta la manera en que nos estamos manejando?
¿Cambiaríamos algunas formas o maneras de actuar?
¿Realmente queremos cambiar, con todo nuestro corazón?
¿Cuál sería el método de hacerlo?
¿Nos animamos a avanzar en la vida o nos es más cómodo estar estancados?
¿Nos permitimos subir o bajar en nuestro propio crecimiento o nos manejamos con crueldad, y con presión de que todo salga derechito y bien “si o si”?
La verdad es que en la vida cuesta crecer, todos queremos estar cómodos. No sólo que cuesta, sino que también nos da miedo a cambiar de actitudes.
Por eso creo que muchas veces los problemas o los desafíos vienen porque es como un empujón obligado al crecimiento.
Di-os nos creó, y Él sabe perfectamente que tenemos muchísimas cualidades, y virtudes a desarrollar, aunque no queramos verlo, pero somos nosotros los que no lo sabemos…
Estamos tan estructurados a algunas cosas o a algunas maneras de ser, que no nos sentiríamos cómodos cambiando…
También tenemos que saber mantener los cambios que hacemos, y no sólo eso sino que también tenemos que tratar de no caernos en el mismo pozo.
La vida es un regalo único que si no sabemos cuidarla, sostenerla y construir de ella con nuestras propias herramientas ( que cada uno posee, si todos tenemos! ) no sirve de nada.
¡¡Mas nosotros que somos iehudim!!
Para esto les dejo algunos consejos:
Debemos tener tres cosas importantes:
1) Cada uno debe servir a Di.os según como es el, según sus cualidades y herramientas, con esa forma y esa personalidad, no es bueno ir copiando modelos, porque somos auténticos, tampoco es bueno poseer formas de ser o maneras en las que sintamos realmente que NO VAN, con nuestra personalidad.
2) Hay cosas que vas a tener que hacer vos, y únicamente vos, porque a vos te tocó esa parte en el mundo, y nadie lo va a poder hacer más que vos, porque otro no va a poder hacerlo.
A veces el Ietzer ará nos confunde y hace que tengamos vergüenza de ser lo que realmente somos, de decir lo que realmente sentimos, de hacer lo que es correcto, pero para esas cosas, No debemos tener vergüenza!!!
“Im en ani li, mi li” “Si yo no soy para mí, ¿Quien será para mí?”
3) Por último debemos saber que TODO y TODA Nuestra Abodat Hashem depende del corazón que pongamos en cada acto, del mesirut que entreguemos,
¡Ojo no con presión! Con entusiasmo, con esmero, con dedicación…

Por Shoshana Safdie

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