Ene 25 2009

Riqueza y Pobreza

» Escrito en Maase, Musar por R' Daniel Bresca a las 19:40

Una vez, un padre de una familia acaudalada llevo a su hijo a un viaje por el campo, con el firme propósito de que viera cuan pobre era la gente del campo, que comprendiera el valor de las cosas y lo afortunados que eran ellos. Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en la granja de una familia campesina muy humilde. Al concluir el viaje y de regreso a casa, el padre le pregunta a su hijo:
- ¿Qué te pareció el viaje?
Sendero
-¡¡Muy lindo papá!!
-¿Viste que tan pobre y necesitada puede ser la gente?
-¡Si!
-¿Y qué aprendiste?
- Vi que nosotros tenemos un perro en casa, y ellos tienen 4. Nosotros tenemos una piscina de 25 metros, ellos tienen un arroyo que no tiene fin. Nosotros tenemos lámparas importadas en el patio, ellos tienen miles de estrellas. Nuestro patio llega hasta el límite de la casa, el de ellos tiene todo el horizonte. Especialmente papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia. Tú y mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo y rara es la vez que charlan conmigo.
Al terminar el relato, el padre se quedó mudo… y su hijo agregó:
-Gracias papá por enseñarme lo ricos que podríamos llegar a ser.

Ene 21 2009

La honestidad

» Escrito en Maase por admin a las 21:26

Rabí Safrá era veraz incluso con los sentimientos del corazón.

Un hombre llegó una vez para comprarle un diamante. El estaba en aquel momento en medio de la plegaria del Shema y no podía hablarle. El comprador mencionó un precio por el diamante y Rab. Safrá no respondió. El comprador tomó esto como un signo de descontento con su oferta. El ofreció un precio aun más alto y Rab. Safra no contestó. El comprador siguió aumentando la oferta. Cuando Rab Safra terminó de recitar el Shema el comprador estaba dispuesto a pagar una fortuna por el diamante. El Rab le dijo:

-Tomad el diamante por el precio que dijiste la primera vez.

El comprador preguntó: - ¿Por qué vas a vendérmelo a ese precio a pesar de haber aumentado mí oferta?

-Cuando vos hiciste tu primera postura, yo accedí a ella en mi corazón. Por lo tanto consideraría deshonesto cambiar mis términos.

Midrash Dice Shemot (Pág. 229 abajo de todo)